Luz verde al ERTE de Tralusa y portazo a la negociación

Finalmente, aún pese denuncia unilateral realizada por la mayoría de miembros de comité de empresa y su sindicato, la Autoridad Laboral competente aprueba el Expediente de Regulación de Empleo Temporal solicitado y llevado a cabo por Tralusa.

Como ya adelantamos, la negociación en un ERTE de fuerza mayor se puede llevar mediante cauces de diálogo fluidos con la empresa, la cual no está obligada a ello. Desde hace varios años, con UGT dirigiendo el comité de empresa de Tralusa, existía este diálogo y fruto de ello se han podido resolver varios conflictos que llevaban tiempo abiertos.

Resulta evidente que si en la actualidad hubiésemos tenido esa vía de diálogo se podrían haber negociado muchas de las cuestiones que están encima de la mesa como puede ser el personal afectado, la adecuación de puestos, un complemento al desempleo, etc.

Desgraciadamente UGT ya no dirige el Comité, y el panorama actual es que la empresa tiene potestad, por fuerza mayor, para desarrollar unilateralmente estas medidas y cuenta con el amparo de la Autoridad Laboral competente y, por otra parte, los trabajadores tienen la vía de diálogo cerrada por utilizar el camino de la denuncia de manera indiscriminada y precipitada. UGT siempre defiende y defenderá el diálogo. La denuncia se utiliza cuando se rompe la negociación. Las guerras de EGOs no son inteligentes, pero, como en este caso, las pagamos todas las personas trabajadoras.

Nuevamente UGT tratará de negociar en el seno interno del comité para que fluya el diálogo con la empresa y, en base a ello, poder alcanzar algún acuerdo de mejora, por mínimo que sea. En caso de no ser posible desde UGT se hará todo lo posible para conseguir mejoras, pero el organismo competente para tales peticiones y negociación es el Comité de Empresa, el cual posee el derecho de representación colectiva.

La vía de la negociación debe estar abierta. Negociar no siempre es conseguir el 100% de lo que se pretende. Resulta evidente que sería una quimera pues la otra parte también tiene pretensiones. Eso es de curso de primero de sindicalismo y actuar con otro talante significa no llegar nunca a acuerdos y romper a las primeras de cambio cualquier negociación. Trabajaremos en que la vía de diálogo esté abierta, pues quedan muchos temas que tratar y que consensuar como, por ejemplo, si se debe el tiempo de parada de los nuevos turnos, si la gente que solicitó baja médica, en caso de no concedérsele, qué sucede con ese tiempo, etc.

UGT ya ha solicitado la lista definitiva de incluidos en ERTE y fechas correspondientes.

Desde UGT en Tralusa, se cree que hay que capear el estado de alarma con la mejor diligencia y disposición posible. Es una situación nueva que, una vez pasada, abrirá una mesa de diálogo para poder aclarar determinados puntos que, con el panorama actual, son imposibles de negociar. Esperemos que las cosas se enfríen tras la denuncia fallida que más que abrir puertas, las cierra. Los plazos de reclamación posterior, si fuese el caso, dan margen suficiente para que pase el estado de alarma y se intente negociar con la empresa. La prisa es mala consejera.

A colación con la premura, debemos dejar claro que no nos hemos reunido durante el confinamiento y, por lo tanto, las medidas adoptadas por la representación de los trabajadores se han realizado de manera unilateral por el sindicato mayoritario y con una celeridad inusitada. Esperemos que esta forma de trabajar varíe de aquí en adelante y podamos negociar en el seno interno, y también con la empresa.