Tralusa solicita un ERTE vinculado al Covid-19

UGT ha solicitado al Concello de Santiago medidas económicas extraordinarias para paliar la pérdida económica del personal trabajador del ERTE comunicado por la dirección de la empresa Tralusa, concesionaria del transporte urbano de la capital gallega.

La comunicación de la empresa a la representación de los trabajadores argumenta una pérdida de viajeros cercana al 90% y la disminución, por orden del Concello de casi el 50% de las expediciones de servicio. El panorama temporal, al igual que en múltiples empresas gallegas, es similar puesto que existen pérdidas y restricciones de producción vinculadas a órdenes provenientes de los diferentes gobiernos. Nadie tiene la culpa, pero tenemos que remar en una misma dirección para sostener el colectivo de trabajadores y mantener el cobro de salarios.

UGT ya adelantó otros ERTE en empresas del sector debido a casos similares en las que resulta imposible mantener temporalmente a la totalidad de la plantilla y, previa reunión con los representantes de los trabajadores, es acuerda dicha suspensión sin mucho más que negociar, sirva de ejemplo en caso de Arriva Galicia dónde casi 100 personas se ven afectadas.

En Galicia, a día de hoy, hay casi 30.000 ERTEs y más de 155.000 personas trabajadoras afectadas.

Los ERTE de fuerza mayor, a diferencia de los ERTE ordinarios por causas económicas, técnicas u organizativas, son un instrumento que se adopta cuando por causa de fuerza mayor, como lo es el COVID-19, y es en ese momento en el que se debe atajar temporalmente una situación que puede provocar una quiebra empresarial y un impago temporal de salarios en una situación en la que todo el personal trabajador necesita mantener una inyección puntual de dinero para sostener a sus familias. Legalmente las empresas no tienen obligación de efectuar períodos de consultas por ser motivadas por causas de fuerza mayor. De ahí que el gobierno haya puesto encima de la mesa medidas para que la clase obrera se vea menos afectada que de costumbre por estos ERTE impuestos, pero de forma legal. Entre estas medidas están cobrar el paro sí o sí, independientemente de si se tiene o no derecho y, que ese tiempo no descuente futuras prestaciones.

Tralusa no vive en una galaxia aparte y UGT lo sabe, y por eso queremos dejar claro que hay determinados aspectos que no ve claros en el ERTE, por supuesto. Y que también se podrían mejorar las condiciones del mismo, por supuesto. Todo ello sería mediante una negociación que la empresa no tiene obligación de abordar por ser el ERTE de fuerza mayor. Si la relación normal con la empresa fuese de negociación fluida, seguramente a estas alturas tendríamos mucho negociado y mucho pactado para que el ERTE afectase a quien tiene que afectar e incluso mejorando la situación económica, pero la situación no es así debido a la constante batalla del comité con la dirección de la empresa.

En todo caso, la postura de UGT es la de salvaguardar los salarios de los trabajadores a corto plazo, y posteriormente actuar sobre lo que no se vea ajustado, sin amargar más la difícil situación actual. Una situación de impago de salarios en plena crisis sanitaria supondría un descalabro y una imprudencia que ninguna plantilla de empresa se puede permitir.

El comité de empresa de Tralusa, con mayoría sindical de otra organización sindical gallega, ha realizado recientemente en su nombre determinadas manifestaciones sin consulta previa con el resto de representantes del comité. Es cierto que tienen mayoría, pero los acuerdos adoptados son los de hablar de manera conjunta y actuar de manera conjunta. La versión de los medios de comunicación (EuropaPress) indican que esta organización sindical actúa por libre.

Esa misma libertad adopta ahora mismo UGT al comunicar que no está de acuerdo en todos los puntos de la denuncia del ERTE realizada dictatorialmente por la mayoría del comité, estando el resto de miembros, en cuanto a la decisión final, totalmente desinformados.

Siguiendo el hilo, UGT nunca estuvo de acuerdo con determinadas pretensiones de la mayoría dictatorial del comité como, por ejemplo, que las personas con cualificación de conductor, en vez de entrar en un ERTE, y sin distinción de grupos de riesgos o no, desinfectaran autobuses con los graves daños a la salud que eso pudiera suponer.

Igualmente, no estamos tampoco de acuerdo en poner encima de la mesa reivindicaciones anteriores a esta situación de crisis, debiendo, al igual que con el resto de sociedad civil y laboral, lidiar con lo que tenemos encima de la mesa e intentar capear el temporal lo mejor que se pueda.

UGT cree firmemente que esta situación debería haberse regulado mediante una negociación previa al ERTE entre empresa y comité, llegando a un acuerdo entre las partes y no mediante una fuerte denuncia que podría traer graves consecuencias en una situación de inestabilidad como la que hay actualmente.  Manifestamos nuestro pesar en que la vía de diálogo con la empresa no esté abierta en estos momentos.