UGT y CCOO denuncian la cara “B” del turismo en Galicia

Se habla de buenos resultados económicos en el sector turístico gallego, pero no se habla de que la mayor parte de ese resultado económico se forja en condiciones laborales penosas, tomando como base la necesidad de trabajo que muchas personas tienen en la actual crisis socio-laboral que seguimos viviendo.

La rama de actividad de la hostelería y restauración da trabajo a 77.000 personas en Galicia. Son 40.000 trabajadores asalariados de los servicios de restauración, 19.400 camareros y cocineros propietarios y 12.000 directores y gerentes de empresas de alojamiento, restauración y comercio.

Es un sector que tuvo un incremento de la ocupación en el período de crisis. Pero hay que tener muy en cuenta dos aspectos que categorizan esta actividad. Por un lado, un elevadísimo peso de la contratación a tiempo parcial, si en el conjunto de actividad económica la parcialidad es de un 15% del total, en esta rama se supera el 26%. Es una de las ramas de actividad económica con mayor parcialidad.

Por otro lado, en esta rama de actividad hay una elevadísima temporalidad, estacionalidad y rotación laboral. La estacionalidad se ve reflejada en los datos del tercer trimestre, siendo éste donde más empleo hay en la rama, quince mil más que en el primer trimestre del año en el que hay menor ocupación.

La temporalidad se comprueba con la tipología de la contratación registrada. Si en el total de contratos realizados en Galicia en el año 2014, 95 de cada cien son temporales, en el caso de la hostelería son más temporales, 96 de cada cien.

La rotación laboral, es decir, cuantos contratos hay que realizar para tener un empleo, en este sector es mucho más elevada que en el promedio de los sectores de actividad económica. Tan sólo centrándonos en el número de contratos registrados desde 2009 hay un aumento en la hostelería de nada menos que el 97%, es decir, casi se duplica el número. En el promedio de los sectores este incremento es del 15%. Para aumentar la ocupación desde 2009, tan sólo en un 4% se tuvieron que duplicar el número de contratos registrados.

Desde el punto de vista de las personas desempleadas de esta rama de actividad, hay un total de 8.100 personas (mayoritariamente mujeres, 6.600). No es un sector con una tasa de paro elevada, ya que es del 11%, frente a 17,7% del promedio de sectores. Por lo tanto, resistió mucho mejor la crisis económica sufrida en los últimos años.

Del análisis de la oferta y demanda de empleo, la opinión más extendida es que no hay adecuación en el caso de la hostelería y restauración entre ambas variables. En la actualidad, debido a las condiciones de mercado, existe mucha mano de obra potencial disponible pero esta no es propiamente del sector, sino que procede de otros sectores, careciendo en consecuencia de la experiencia necesaria para desempeñar las funciones propias.

Pero a pesar de esta sobreoferta hay carencias en determinadas ocupaciones, hay ocupaciones en las que no es fácil encontrar gente con el perfil requerido, como en el caso de los oficiales de cocina restauración y personal de sala (camareros). Otras ocupaciones con déficit serían la de ayudantes de cocina, tratamientos termales y de belleza, limpieza y servicios de habitaciones y mandos intermedios (encargados). Pero esto es en el caso de aquellos que buscan un perfil muy definidos y profesionalizados, ya que hay quien indica que hay sobreoferta de candidatos en todas ellas.

Para UGT Galicia, para que haya un equilibrio entre la oferta y la demanda de empleo debe insistirse en la calificación presente y futura de los trabajadores. Es preciso insistir en la formación continua de reciclaje sobre todo, así como, mejorar la formación reglada en hostelería, protocolos de atención al cliente, idiomas, etc.

Según la Xunta de Galicia, en el Informe sobre inserción laboral del curso 2013, último disponible, el 49,3% del alumnado activo se encuentra trabajando en el momento de la recogida de los datos, una tasa de inserción laboral muy por encima del promedio general de alumnos/las que finalizaron la FCT en el año 2013 (38,8%). Hostelería y turismo es la familia con mayor nivel de inserción laboral del conjunto de FP.

Atendiendo a los resultados recogidos en el primero empleo y en el puesto de trabajo actual, el 73,6% del alumnado trabaja actualmente en puestos relacionados con el ciclo, resultado por encima del promedio general (59,7%) y registrándola cómo una de las familias donde se presenta mayor relación empleo-ciclo.

UGT Galicia reivindica como medidas prioritarias para implementar en esta rama de actividad económica las siguientes:

Llevar a cabo una reconversión integral del sector turístico, con implicación de las administraciones públicas, cambiando el modelo que se vino desarrollando en nuestro país (basado en el sol, la playa y el ocio a bajos precios) y que da evidentes síntomas de agotamiento, y sustituirlo por otro en el que prime un turismo de calidad, de alto valor añadido, desestacionalizado, que haga uso eficiente y eficaz de las nuevas tecnologías y que apueste por la formación de sus trabajadores y trabajadoras y la mejora de las condiciones laborales. ES necesario potenciar elementos como el patrimonio cultural e histórico de nuestro país, el paisaje, la biodiversidad o la gastronomía.

Reivindicar la calidad en el empleo para los profesionales del sector, abordando especialmente en la regulación de sus contratos, la parcialidad, la temporalidad, los bajos salarios y el desarrollo de un sistema de acreditación profesional para sus trabajadores y trabajadoras.

En esta línea, cuando exista causalidad para no recurrir la contratación indefinida, defendemos fomentar el uso de la modalidad de contrato fijo-discontinuo en aquellos sectores con ciclos estacionales de producción, en contraposición con la eventualidad, para mejorar la estabilidad laboral de los trabajadores y trabajadoras de dichos sectores, reclamando, asimismo, una mejora de su protección social, mediante la flexibilización de la normativa de acceso a las prestaciones por desempleo y la mejora de la consideración de sus períodos cotizados y de carencias a efectos de la pensión de jubilación, o prestaciones de incapacidad permanente.

Finalmente, UGT y CCOO seguirán reivindicando la derogación de la reforma laboral impuesta por el Gobierno para recobrar el equilibrio en las relaciones entre trabajadores y empleadores. Para recuperar la autonomía colectiva, es necesario romper con el gran poder y facultad que otorgó la reforma laboral a los empresarios ya sea en materia de despidos, individuales o colectivos, como en la modificación de las condiciones de trabajo, distribución de la jornada y reducción de salarios. Debemos volver a recuperar la capacidad de intervención sindical en las condiciones de trabajo de las empresas, donde los sindicatos tenemos una mayor capacidad y presencia en la negociación sectorial y colectiva.

En Galicia el sector del turismo y hostelería, en cuanto a la negociación colectiva, está muy atrasado, teniendo el convenio provincial de Lugo sin negociar desde el año 2013, cuya vigencia finalizó en el 2012, y en Ourense desde el 2014, cuya vigencia finalizó en el 2013. En A Coruña y Pontevedra las mesas de negociación abiertas y cuya vigencia terminó el 31 de diciembre de 2015. Lo que supone para los trabajadores del sector una merma de su poder adquisitivo, no llegándoles a día de hoy la mal llamada recuperación económica.